¿Es posible amar sin ilusionarse?
Como individuos no podemos evitar amar y ser amados. Cuando amamos creamos estándares y pretendemos que nuestro objeto de deseo responda a ellos. Estamos siendo constantemente decepcionados por las cosas que esperamos que la otra persona haga y no hace, sin darle importancia a lo que sí está haciendo. Todo se convierte en un campo de interpretación constante donde lo que falta pesa más de lo que está. Acciones mínimas que interpretamos como signos de amor o desamor, nos dan esperanzas o nos las quitan, signos que podrían no serlo. ¿Cómo hacemos para amar sin decepcionarnos? Escribir un mensaje esperando una respuesta específica, para luego leer otra contestación se vuelve un ejemplo perfecto de cómo la ilusión se entrelaza con el amor. No importa lo que el otro haya dicho, sino lo que nosotros queríamos escuchar. Esa distancia entre la expectativa y la realidad es la que produce el golpe de la decepción. Sin embargo, sin esa ex...